it-l10n-ithemes-security-pro domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home3/asescorm/public_html/expresarte/wordpress/wp-includes/functions.php on line 6131it-l10n-ithemes-security-pro domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home3/asescorm/public_html/expresarte/wordpress/wp-includes/functions.php on line 6131attitude se activó demasiado pronto. Esto suele ser un indicador de que algún código del plugin o tema se ejecuta demasiado pronto. Las traducciones deberían cargarse en la acción init o más tarde. Por favor, ve depuración en WordPress para más información. (Este mensaje fue añadido en la versión 6.7.0). in /home3/asescorm/public_html/expresarte/wordpress/wp-includes/functions.php on line 6131
Realmente ¿Aprendemos de los errores? Al nacer los niños y niñas vienen con la idea innata de explorar el mundo, ser curiosos frente a todo lo que los rodea, y en ese andar, ¡no importa nada! Gateamos, pronto caminamos, y mientras aprendemos, caemos una y mil veces, y seguimos parándonos confiados que la siguiente oportunidad será la vencida! En ningún momento el niño o niña está pensando en que no lo logrará la siguiente ocasión, ¡siempre gana el sentido curioso de volverlo a intentar, no se queda en el error!
Entonces, ¿en qué momento crecemos tanto que dejamos de creer? Sí, son los adultos los que hemos perdido ese sentido de seguridad innato, de positivismo, que si no lo evacuamos de nuestro ser, formaremos a niños y niñas sobreprotegidos, temerosos de un mundo que ni siquiera han podido probar y del que nunca debieron temer! Hijos bebés y luego adolescentes, sin las capacidades necesarias para enfrentar con seguridad el “afuera”. Por eso, les dejo en esta ocasión este sencillo mensaje: No le impongas a tus hijos temer sobre cosas que ellos vinieron a explorar y aprender! Porque sin caídas no hay exploración, sin errores no hay aprendizaje! Sólo con los errores propios aprenderemos!
Tengan un lindo día!
Psi. Diana Paola Coronado M., Terapeuta Familiar.
]]>