it-l10n-ithemes-security-pro domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home3/asescorm/public_html/expresarte/wordpress/wp-includes/functions.php on line 6131it-l10n-ithemes-security-pro domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home3/asescorm/public_html/expresarte/wordpress/wp-includes/functions.php on line 6131attitude se activó demasiado pronto. Esto suele ser un indicador de que algún código del plugin o tema se ejecuta demasiado pronto. Las traducciones deberían cargarse en la acción init o más tarde. Por favor, ve depuración en WordPress para más información. (Este mensaje fue añadido en la versión 6.7.0). in /home3/asescorm/public_html/expresarte/wordpress/wp-includes/functions.php on line 6131
El chico se llamaba Alfonso y acudía hacía varios meses al hospital día. Padecía de esquizofrenia y no hablaba mucho, pero tenía esa sensibilidad especial para comprender las cosas de las personas que lo han pasado mal en algún momento de su vida. En una de las terapias de grupo, un paciente se quejaba de una recaída en los síntomas depresivos:
“No sé qué es lo que pasa. Si ya me encontraba bien. ¿Por qué de repente vuelvo a tener ganas de llorar, me cuesta levantarme por las mañanas…? ¡No lo entiendo! ¡No es justo!”.
Los demás se esforzaban en quitarle importancia: “No te preocupes, es un pequeño bajón ya verás cómo enseguida se te pasa…”. Pero fue Alfonso el que dijo algo distinto:
“Si estás mal, es porque vas bien… –Todos se quedaron un poco sorprendidos. Y entonces siguió.– Siempre que mejoras en algo hay un momento en el que das un paso atrás. Retrocedes. Es normal. Es lo que yo llamo el retroceso del progreso. Significas que estás haciendo las cosas bien, que sigues mejorando”. Y luego volvió a su silencio habitual.
Esta semana llamó Laura. Estaba llorando, porque le habían vuelto a dar una crisis de ansiedad. Llevaba varias semanas sin que le sucediera y se ha asustado pensando en que recaía de nuevo. La crisis había sido corta pero había tenido un fuerte impacto en ella. Significaba que aunque pensaba que iba mejor, no era cierto y que volvía a estar como al principio del tratamiento.
Se quitó importancia, como se hizo entonces en aquella terapia de grupo, pero en ese momento las palabras de Alfonso volvieron a la memoria y salieron de manera natural con ella:
“Laura, si has recaído un poco es que las cosas están yendo bien. Cada vez que mejoramos hay altibajos, pequeños baches o recaídas, llámalo como quieras. Es una parte natural e imprescindible de crecer, de desarrollarnos. Y aunque nos asuste, tan solo significa que las cosas están progresando. La crisis que has tenido ha sido más pequeña y has sabido controlarla muy bien. No le des un valor que no tiene. Acéptala como un paso más en el camino para seguir adelante.”
Y a Laura le han servido más estas palabras de aceptación, que todo el consuelo que se le ofrecía antes.
Por supuesto que hay situaciones en las que recaemos en una enfermedad, en un comportamiento negativo para nosotros (como puede ser una adicción) o en cualquier otra circunstancia, y debemos darle toda la importancia que tiene. No hablamos ahora de eso.
Hablamos de que en todo proceso de mejoría o crecimiento hay altibajos, nunca es una línea ascendente. Esos “baches” son naturales y casi se diría que necesarios.
Siempre recuerdo a mis pacientes que van mejorando:
En algún momento vas a recaer un poco. Cuando llegue, no te asustes. Acéptalo y piensa, “así que aquí está el pequeño bache. Reaparecen un poco los síntomas o los comportamientos que una vez estuvieron conmigo. No pasa nada, ya lo esperaba. Es… el retroceso del progreso”.
A veces los síntomas que una vez estuvieron con nosotros tan solo se asoman un poco para despedirse, antes de que los dejemos atrás para siempre…
Dr. Iñaki Vásquez
]]>